El PRM con una mayoría aplastante no impuso una reforma, que podía aprobar sin ninguna dificultad, como hicieron anteriormente los que se opusieron a ella. No hubo división de partido, no hubieron muertos, ni heridos. No hubo que acordonar el Congreso, ni la policía tuvo que encerrar con rejas a ningún opositor como hicieron con Don Ramón Albuquerque cuando el famoso "entren tó coño". en la Liga Municipal. Los días de jornada fue tan democrática que ayer la UASD que anteriormente era un centro de protestas estudiantiles y disturbios con suspensión de docencia, con muertos y heridos hubieron elecciones estudiantiles y ganó con más del 75% el FESD, el grupo estudiantil del PRM. Tampoco se intentó acallar ni comprar a opositores para se votaran o se adherieran a la propuesta de Palacio. No existió chantaje, ni tampoco presión o retaliación política a los medios, ni manipulación por parte de Homero de Presidencia como pasaba antes. El Congreso a diferencia de otras épocas le abrió las puertas para que los mansos y hasta los cimarrones fueran a insultar, perdón, a opinar. Incluso, en ese escenario fueron hasta de la oposición vestido de sociedad civil, porque parece que le daba vergüenza decir su color político, y todos recibieron el trato debido y cordial del líder y amigo Pacheco, que hasta le tenía agua, jugos, pastelitos y quipes, aunque uno de los asistentes lo quiso negar. El gran ganador es el presidente Luis Abinader y su partido PRM, que se unificó en torno a su decisión y el perdedor lo sabremos más adelante cuando nos estemos lamentando por no haber hecho ahora lo que tendremos que hacer después. 


@ruddydelossantos