El Ministerio Público, solicitó medidas de coerción en contra de cuatro personas imputadas de pertenecer una red de narcotraficantes que operaba en la República Dominicana y otros países.

 

Según la solicitud hecha por Dra. Ramona Nova Cabrera, Titular Interina de la Procuraduría Especializada Antilavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo, Lic. Pedro Medina Quezada, Procurador de corte de apelación adscrito a la Procuraduría Especializada Antilavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo, Lic. Jose Manuel Calzado fiscalizador adscrito a la Procuraduría Especializada Antilavado de Activos Financiamiento del Terrorismo, conjuntamente con la Licda. Claudia Lorena Garrrido Procuradora Fiscal Titular Interina De La Fiscalia De La Altagracia (Higuey), los imputados Daniela Sthefany Amancio Olaverría, Rafael Torrez Díaz, Wilson Rafael Severino Inirio y Néstor Julio Rodríguez Robles, formaban una poderosa organización criminal que opera en distintas regiones de la República Dominicana, utilizando complejos turísticos de la zona este del país como centros de exportación de sustancias narcóticas. Esta estructura introducía grandes cantidades de cocaína procedente de zonas rurales de Colombia, ingresándola por las costas de Bayahibe (provincia La Altagracia), San Pedro de Macorís, Pedernales, Barahona y el Parque Nacional Cotubanamá, para luego enviarla hacia Estados Unidos y Europa.


La investigación fue operación conjunta entre el Ministerio Público, representado por la Dirección de Persecución del Ministerio Público y la Procuraduría Especializada Antilavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo, la Fiscalía de la provincia de La Altagracia, junto a la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) a través del Centro de Información y Coordinación Conjunta (CICC), la Dirección de Investigación Financiera y Lavado de Activos (DIFLA) con la colaboración de la Drug Enforcement Administration (DEA).


El modus operandi de dicha organización criminal consiste en recoger las drogas importadas al país por diversos grupos dedicados al narcotráfico, radicados en las regiones este, sur y norte, para transportarlas por vía terrestre y luego almacenarlas en villas cercanas a las costas, ubicadas en complejos turísticos de lujo y propiedades rurales vinculadas a la estructura delictiva. Posteriormente, utilizan embarcaciones adquiridas por sus propios miembros para transportar la droga hasta aguas territoriales de Puerto Rico, desde donde, a través de servicios de paquetería estadounidense, logran introducirla al territorio continental de los Estados Unidos, continuando su ruta hacia Europa, región en la que también ejercen influencia. Con el dinero obtenido del narcotráfico, los integrantes de esta organización constituyen empresas y negocios de expendio de bebidas alcohólicas, entre otros, que emplean como fachada para colocar fondos ilícitos en el sistema financiero, así como para adquirir vehículos e inmuebles que no se corresponden con su perfil económico.