SANTO DOMINGO.– Fuentes con acceso directo al Palacio Nacional confirmaron que el presidente Luis Abinader se dispone a ejecutar una amplia renovación en su gabinete durante los meses de noviembre y diciembre, mediante una serie de decretos que reconfigurarán parte del tren gubernamental antes del inicio de 2026.


Según los informantes, la estrategia busca que los nuevos funcionarios estén designados y operativos a partir de enero, garantizando así un arranque coordinado y eficiente del nuevo año de gestión. La medida, descrita por las fuentes como una “lluvia de decretos”, forma parte del plan del mandatario de oxigenar la administración pública y fortalecer su equipo político-técnico.

Motivos de la renovación

De acuerdo con las fuentes, el presidente Abinader estaría motivado por dos razones principales:

Culminación de periodos establecidos: varios funcionarios fueron designados con carácter temporal desde el inicio del mandato, lo que abre espacio a nuevos perfiles comprometidos con los objetivos del gobierno.

Reconocimiento al mérito y la eficiencia: se prevé que algunos cambios respondan al desempeño sobresaliente de ciertos servidores públicos, en un gesto orientado a premiar la capacidad y los resultados, más allá de criterios políticos.

Instituciones bajo evaluación

Aunque no se han revelado nombres, trascendió que las instituciones bajo análisis para posibles movimientos incluyen:

Ministerio de Relaciones Exteriores (MIREX)

Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM)

Ministerio de Turismo (MITUR)

Pro Consumidor

Servicio Nacional de Salud (SNS)

Empresas Distribuidoras de Electricidad EDENORTE y EDESUR

Fuentes adicionales señalan que, tras estas designaciones, también podrían definirse cambios en instituciones autónomas y descentralizadas, completando así la reorganización operativa del Estado.


Una estrategia de evaluación y control

El Ejecutivo ha optado por un ritmo pausado y estratégico en los nombramientos, priorizando la evaluación minuciosa del desempeño y la selección de perfiles técnicos, más que decisiones impulsivas. Este enfoque, según analistas políticos, busca fortalecer la gobernabilidad y evitar rotaciones innecesarias.