La principal causa de dificultad urinaria en hombres mayores de 40 años es el crecimiento benigno de la próstata. La próstata rodea la uretra, el conducto por donde sale la orina, y con el paso de los años esta glándula aumenta de tamaño de forma progresiva.

Santo Domingo, RD :- A partir de esta edad, muchos hombres empiezan a notar cambios en su forma de orinar: el chorro se hace más débil, tarda en iniciar, se interrumpe, hay sensación de vaciado incompleto o necesidad de levantarse varias veces en la noche. 

Aunque para algunos estos síntomas parecen “normales por la edad”, la realidad es que no deben ignorarse, ya que suelen ser la manifestación de alteraciones urológicas que pueden y deben diagnosticarse a tiempo.

Crecimiento benigno

Crecimiento benigno de la próstata (Hiperplasia Prostática Benigna – HPB)

La principal causa de dificultad urinaria en hombres mayores de 40 años es el crecimiento benigno de la próstata. La próstata rodea la uretra, el conducto por donde sale la orina, y con el paso de los años esta glándula aumenta de tamaño de forma progresiva.

 Cuando crece, comprime la uretra, dificultando la salida normal de la orina. Los síntomas más frecuentes incluyen: chorro urinario débil, dificultad para iniciar la micción, goteo al finalizar, sensación de no vaciar completamente la vejiga y aumento de la frecuencia urinaria, sobre todo, nocturna. Este crecimiento no es cáncer, pero sí afecta seriamente la calidad de vida si no se trata.

Elevación o rigidez del cuello de la vejiga

En algunos hombres, especialmente a partir de los 40, el cuello de la vejiga (zona donde la vejiga se une a la uretra) puede volverse más rígido o elevarse, creando una resistencia adicional al paso de la orina. 

Esta condición puede presentarse incluso en hombres con próstatas no muy grandes y genera síntomas similares a la HPB. Es una causa frecuente de: Dificultad para comenzar a orinar, chorro lento y sensación de esfuerzo al orinar

Alteraciones en la función de la vejiga, con la edad, la vejiga también puede verse afectada

Puede volverse hiperactiva (se contrae antes de llenarse) o, por el contrario, perder fuerza para expulsar la orina adecuadamente. Esto ocasiona urgencia urinaria, escapes, o dificultad para vaciar completamente la vejiga. En muchos casos, estos cambios se combinan con problemas prostáticos, empeorando los síntomas.

Estrechamiento de la uretra (estenosis uretral)

La uretra puede estrecharse debido a infecciones previas, traumatismos, cirugías urológicas o procedimientos con sondas. Cuando esto ocurre, el paso de la orina se vuelve limitado, provocando: Chorro muy fino, micción prolongada y esfuerzo marcado al orinar

Es una causa menos frecuente, pero importante de descartar.

Inflamación o infección de la próstata (prostatitis)

La prostatitis puede presentarse en cualquier edad adulta. Produce inflamación prostática que genera obstrucción temporal y síntomas urinarios, muchas veces acompañados de dolor pélvico, ardor al orinar o molestias al eyacular.

Enfermedades neurológicas y metabólicas. Condiciones como la diabetes, enfermedades de la columna, cirugías previas o trastornos neurológicos pueden alterar la comunicación entre la vejiga y el cerebro, afectando el control y la fuerza de la micción.

La importancia de una evaluación temprana

La dificultad para orinar no es un destino inevitable del envejecimiento, sino una señal de alerta. Hoy contamos con evaluaciones precisas como el PSA, ecografía, flujometría, estudios urodinámicos y resonancia multiparamétrica, además de tratamientos modernos y mínimamente invasivos que permiten resolver el problema sin afectar la calidad de vida.

Conclusión

Orinar bien es salud. Todo hombre mayor de 40 años que presente cambios urinarios debe acudir al urólogo. Detectar a tiempo es tratar mejor, evitar complicaciones y preservar la función de la vejiga y los riñones. Cuidar la próstata es cuidar la calidad de vida. Ante la duda visite su urólogo.