La República Dominicana pierde a uno de sus grandes pilares del sector agroindustrial con el fallecimiento de Héctor José Rizek Llabaly. 

Su trayectoria estuvo marcada por el trabajo constante, la disciplina y una profunda vocación de servicio. Rizek Llabaly se convirtió en un nombre sinónimo del desarrollo del cacao en el país, impulsando su calidad y posicionamiento en mercados internacionales.

Gracias a su visión y firme decisión de continuar el legado de su padre, la República Dominicana ha logrado consolidarse como uno de los principales productores de cacao a nivel mundial, tanto orgánico como tradicional, cumpliendo con los exigentes estándares de Europa y Estados Unidos.

Su aporte fue clave para elevar la reputación del cacao dominicano, convirtiéndolo en un producto altamente valorado en el mercado global.