Aunque ya no estará al frente de la dirección del centro educativo debido a su jubilación, su legado permanecerá vivo en la memoria de quienes tuvieron el privilegio de trabajar y aprender junto a ella. Durante su gestión, la profesora Milandina condujo la Escuela Clarence Hamilton con altura, responsabilidad y un firme sentido de respeto hacia todo el personal administrativo, docente, estudiantes y padres de familia.
Su liderazgo estuvo marcado por la sensibilidad humana, la capacidad de escuchar y la disposición permanente de promover un ambiente de armonía y trabajo en equipo. Gracias a su esfuerzo y dedicación, la institución fortaleció importantes valores que contribuyeron al crecimiento académico y personal de toda la comunidad escolar.
Compañeros de labores, amigos y colaboradores resaltan que la directora Altagracia Milandina siempre se caracterizó por brindar un trato digno, respetuoso y cordial a cada integrante del centro, ganándose el cariño y la admiración de todos.
Hoy, al iniciar una nueva etapa de su vida, recibe innumerables muestras de afecto y gratitud por su valiosa contribución a la educación. Su ejemplo de vocación de servicio seguirá siendo una referencia para las presentes y futuras generaciones.
Desde la comunidad educativa y la sociedad en general, le deseamos mucha salud, bienestar, felicidad y una larga vida, agradeciendo todo lo que aportó al fortalecimiento de la Escuela Clarence Hamilton y al desarrollo de la educación.
¡Gracias, directora Altagracia Milandina, por su invaluable legado y por los años de servicio ejemplar!



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