Monte Plata. La imagen de Epifanio Castro del Carmen, de 93 años, caminando con dificultad, sostenido por otro interno y con una sonda permanente, ha despertado un amplio debate sobre los límites entre la aplicación de la ley y el sentido humanitario de la justicia en la República Dominicana.

Con diagnóstico de Alzheimer, un cuadro de salud terminal y visibles signos de deterioro físico y mental, el anciano permanece recluido en el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) de Monte Plata, donde cumple una condena de cinco años por una riña ocurrida hace siete años con otro hombre de 85 años.

La historia salió a la luz luego de que El Show del Mediodía, con autorización de la Dirección General de Prisiones, lograra entrevistarlo dentro del recinto penitenciario. Durante la conversación, Epifanio apenas recuerda los hechos por los que fue condenado y asegura que hace mucho tiempo perdonó a la otra persona involucrada en el incidente.

Su estado de salud es tan delicado que depende de otro privado de libertad, Arsenio de Padua, para movilizarse y realizar actividades básicas, debido a que ya no puede valerse por sí mismo.

El pasado 2 de julio, el juez de Ejecución de la Pena, Richard Fidel Aquino Natera, rechazó una solicitud para sustituir el tiempo restante de prisión por arresto domiciliario, pese a que una garante manifestó su disposición de hacerse responsable de su cuidado.

Epifanio fue condenado el 4 de octubre de 2021 por la jueza Juliana Morfa Ramírez. La sentencia fue confirmada en apelación y posteriormente por la Suprema Corte de Justicia. Según el expediente, debía cumplir tres años bajo prisión domiciliaria y dos años en un centro penitenciario. Sin embargo, familiares y abogados sostienen que su estado de salud se ha agravado considerablemente desde entonces.

De acuerdo con la versión presentada durante el proceso, la riña se originó por el reclamo de tres mil pesos que Epifanio habría entregado al otro involucrado para gestionar una pensión que nunca recibió. En el enfrentamiento, Castro del Carmen sufrió lesiones que requirieron 20 puntos de sutura, mientras que el otro hombre recibió tres puntos.

Su abogado, Henry López Reyes, sostiene que existen irregularidades en el proceso y que insistirá en una nueva solicitud de variación de la medida de cumplimiento de la pena por razones humanitarias.

La sobrina del anciano, Iris Yomairis Ortiz, asegura que el comportamiento de Epifanio dentro del penal ha sido ejemplar y considera inhumano que permanezca en prisión en las condiciones en que se encuentra.

El caso ha generado una ola de reacciones en redes sociales, entre abogados, comunicadores y ciudadanos que entienden que, más allá de la condena impuesta, las condiciones médicas y la avanzada edad del interno ameritan una revisión humanitaria de su situación jurídica.

Mientras el debate continúa, Epifanio Castro del Carmen permanece tras las rejas, con una salud cada vez más frágil y una petición que resume su realidad: poder pasar el tiempo que le queda de vida fuera de una celda. @todos