BARAHONA. En el marco del Día Mundial de Limpieza de Playas, la Gobernación Provincial de Barahona, en alianza con el Ministerio de Medio Ambiente RD, el Instituto para el Desarrollo del Suroeste Indesur, el @Ministerio de Turismo, el Ejército de la República Dominicana, la Policía Nacional República Dominicana, la Defensa Civil, la Dirección de Servicios de Atención a Emergencias Extrahospitalarias (DAEH) y la Integración Provincial de Juntas de Vecinos, celebró una exitosa e integral jornada de saneamiento en el litoral costero de la provincia.


El operativo incluyó un despliegue coordinado de brigadas y voluntarios que intervinieron de forma simultánea las playas de La Casita Blanca, El Cayo, Punta Inglesa y La Playita del Hotel Guarocuya. De manera paralela, el Ministerio de Interior y Policía junto al Ayuntamiento de Paraíso y otras entidades locales se apostaron en la Playa San Rafael para profundizar las labores de recolección de desechos sólidos.


Durante la actividad, Orquídea González Vallejo, Directora Provincial de Medio Ambiente, destacó la relevancia del esfuerzo interinstitucional y el impacto positivo que generan estas acciones comunitarias para preservar los ecosistemas marinos y la biodiversidad marina de la zona.

Por su parte, la Gobernadora Provincial, Oneida Féliz, dejó clara la necesidad de mantener un compromiso ciudadano permanente con la higiene ambiental y la protección de los recursos naturales. "La limpieza de nuestros espacios naturales no es una labor de un solo día; requiere de una conciencia colectiva firme para garantizar un desarrollo sostenible y un entorno digno para todos los barahoneros", enfatizó.

El Día Mundial de Limpieza de Playas se celebra cada tercer sábado de septiembre con el objetivo de concienciar a la población global sobre la grave problemática de la contaminación por desechos sólidos —especialmente plásticos— en los ecosistemas marinos y costeros. 

Impulsada originalmente por la organización Ocean Conservancy en la década de 1980, esta jornada busca movilizar a comunidades, instituciones y voluntarios para recolectar residuos de las costas, catalogar la basura encontrada para generar datos científicos y promover un cambio cultural hacia el consumo responsable y la preservación de la biodiversidad marina.