Por Carlos Julio Feliz Vidal

Siempre he creído en que la grandeza es humildad.

Hoy la vida me lo confirmó en un escenario espléndido, en el que concluía la Feria de la Cultura en la Región Enriquillo y mi niña Carla Keren Féliz, en su condición de codirectora del Segmento Acción Juvenil del programa Acción de la Tarde de Empresas Radiofonicas, quiso entrevistar personalidades de la Región sobre ese magno evento, y tuvo la ocasión, sin reservas del senador de Barahona, Dr. Moisés Ayala y del de Independencia, Dr. Dagoberto Rodriguez Adames, ninguno de los cuales sabía que esa jovencita era mi hija, de compartir con ellos sus impresiones sobre la Feria.

Sus respuestas a ella, pese a lo Juvenil de su existencia, me indican que son dos ciudadanos bien ubicados, con comprensión de la realidad social dominicana y de la importancia de las generaciones jóvenes. Carla Keren Féliz no es todavía un voto, pero ya es una voz, al igual que la de millones de niños, niñas y adolescentes del país.

El que dos legisladores de la Región le concedieran unos minutos para una entrevista, habla bien de ellos como ciudadanos y políticos y de la democracia dominicana. 

El poder es servicio y el servicio es humildad y entrega, algo que muchos políticos todavía no comprenden en el país.

Mis reconocimientos al gesto noble y amable de los senadores Moisés Ayala de Barahona y Dagoberto Rodriguez Adames de Independencia, por su humildad y grandeza en el ejercicio del Poder Legislativo a favor de la Región Enriquillo.